martes, 10 de enero de 2017

Miguel

"—¿Qué estás haciendo, hermano? —le había preguntado furioso este.
—Estoy haciendo lo que creo correcto.
—La Luz te ha entregado un don. Úsalo correctamente.
—Realmente la Luz no es para mí, Gabriel."
La Caída de Miguel. Libro angelical II

  Miguel fue el segundo ángel en surgir de la Luz, y el más feliz, sonriente y luminoso de los Tres. Representaba el amor puro que unía a dos personas, y también se encargaba de vigilar al Destino. Por eso, cuando se dejó caer en la Oscuridad, todos comenzaron a correr peligro.

  Miguel es conocido no solo por ser el rey del mal, sino por todos los engaños que, en silencio, tramaba a espaldas de sus hermanos. Cuando su hermana Zeraquiel creó a los neptunianos, fue cuando decidió que no podía más y mostró su verdadero rostro.

  El día de la Caída también fue el día de su ascensión. Después de una intensa discusión con su hermano, decidió que aquel lugar no era para él. Así que decidió demostrar su poder.

"Y Miguel, enojado, se dio la vuelta y alzó sus alas grises hacia el cielo ante la mirada de Gabriel. ¡Detente!, le gritó este. Pero Miguel no escuchó. La luz brilló con fuerza, como gritándole, ¡detente!, pero siguió avanzando, aunque las alas le dolían por tal brillo. Los demás ángeles se quedaron viéndolo. “¡Yo soy la fuerza! ¡Yendo contra la Luz, soy más fuerte!”, gritó, y su voz se alzó por encima de los cielos, y retumbó por cada esquina del Universo. Las estrellas fueron testigos, y los planetas también, y las criaturas de Zeraquiel alzaron el rostro y también oyeron. “Se acercan tiempos oscuros”, dijo Neptuno."
  Miguel es el máximo ejemplo de lo que es una metamorfosis. Cuando surgió del seno de la Luz era un ángel de tez pálida y cabello negro como la noche, que destacaba con sus brillantes alas, las más luminosas de todos los ángeles. Sin embargo, con el paso del tiempo la luz de sus alas se fue apagando y se volvieron grisáceas, y su sonrisa ya no era tan feliz ni sus ojos tan risueños.

  Cuando se dejó caer hacia lo desconocido, Miguel se transformó en algo nuevo. Es una metamorfosis de lo puro, a lo impuro; lo blanco se vuelve negro, lo feliz se vuelve triste, la belleza, se torna en una monstruosidad. Sus alas dejaron de ser grises, y pasaron a ser oscuras como la noche, y cuando decidió que jamás volvería a volar, sus alas también cambiaron físicamente. En los libros los dibujos se modificaron, y la metamorfosis mostró a un hombre alto, delgado, de aspecto consumido, anguloso y poco sano, con unas profundas cuencas en los ojos, unos ojos tan negros como su cabello o como las extrañas alas que llevaba a su espalda. Y, finalmente, con una amplia sonrisa que aterroriza.

  El motivo del gran cambio era simple: la Luz se encargaba de entregar amor, seguridad y vida. Si renunciabas a estas, ¿qué te quedaba? Es por eso que al carecer de esto la locura se hizo con su mente, y la maldad con su cuerpo, al igual que con todos los ángeles que lo siguieron. Los ángeles caídos vivían en su propio universo, finalmente alejados de todo lo demás. 

Luz y Oscuridad peleándose por el alma de Miguel

  En su propia mente Miguel era grandioso. Se creía superior a todos, incluso a la Luz y a la Vieja Bruja. Así que, sin dudarlo, se dispuso a querer demostrárselo a aquellos que no lo seguían yendo junto a ella. Ese día fue el primero de la Profecía, y Miguel jamás lo olvidará porque también fue el día en el que fue maldito.

"—La Oscuridad creará furia, odio, dolor y miedo. Pero la Luz crea amor. Y el amor puede más que todo lo que tú defiendes —recitó la Vieja Bruja con el mentón en alto.
—Nada más puede que mi Oscuridad. Os absorberá y admitiréis que no hay nada más poderoso que nosotros.
—¿Nadie puede más que la Oscuridad? —dijo divertida—, observa cuan fuerte es mi Oscuridad.
Y lo maldijo. El rey del mal estalló en llamas y todo lo poco reconocible del ángel que había sido desapareció. Este gritó preso del dolor.
—¿Lo sientes? Eso lo has creado tú, y mira con qué facilidad se ha vuelto contra ti. Intenta volver contra mí lo que la Luz crea, lo aceptaré con alegría.
El rey del mal se sintió más furioso que nunca.
—Moriréis todos —dijo con odio en la voz.
—Antes el amor acabará contigo. El amor que tanto odias se revelará contra ti para que jamás seas victorioso, y es más, un día este te vencerá para demostrarte lo equivocado que estuviste. Hasta ese entonces, arde en el fuego eterno de la persona que te amaba y al que traicionaste, así arda también tu alma para que cuando el día llegue, jamás termines en el seno de la Luz."

 Y desde aquella, se retrata a Miguel como una figura alta y en llamas, una voz profunda como las tinieblas, y unos ojos negros como la noche. La alas, que eran su seña de que era un ángel, perecieron ante las llamas y cayeron de su espalda dejando dos muñones que le recuerdan todos los días lo que un día fue. Finalmente esta visión aterrorizó a los demás y produjo la Gran Ascensión que terminó con la creación de los ángeles rojos y con la Gran Guerra.

  Poco después de este suceso, sin que nadie se diera cuenta, decidió crear las Sombras, lejos de miradas indiscretas, en un planeta lejano y oscuro. Cuando los demás se enteraron, ya era demasiado tarde, y el miedo se extendía por todo el universo. Las Sombras de Miguel se encargaron de difundir su pensamiento y crear el mal en cada una de las nuevas formas de vida que los ángeles crearon. Los neptunianos y mercurianos se encargaron de defenderlos, justo cuando los ángeles se perdían en su propia misión.


lunes, 9 de enero de 2017

Gabriel

"Y allí, bajo la superficie ardiente, implantó su semilla, y la besó con el fuego de su espada, que llameaba ansiosa de venganza. La tierra se hundió alrededor de ella y esta empezó a arder. De ella salió un muchacho de ojos rojos como el Sol, y Gabriel volvió a alzar su puño, y este se iluminó, y quedó escrito la gran hazaña que aquel muchacho estaba destinado a hacer."
Creación de los mercurianos. Libro angelical II

  Gabriel fue el último ángel en nacer, pero sin duda el más importante. Se dice que, antes de tener un cuerpo que mostrar, su mente ya existía y que la Luz le habló para decirle todo lo que tenía que ser para poder gobernar a los ángeles por ella. Finalmente, le entregó una espada llameante, y le dijo que con ese fuego podría darle calor al frío Universo en el que vivían.

  La espada rápidamente se convirtió en su seña de líder, aunque su aspecto, serio y cuadriculado, ya infundía respeto. Nadie dudaba de su sabiduría, y él era el consejo que todos buscaban y ansiaban, llenos de confianza: si la Luz lo había elegido a él, por algo había sido.

  Gabriel tenía como misión la lealtad y la fiereza que uno muestra por lo que le importa. Se tomaba las cosas muy en serio, por eso, cuando Miguel mostró su lado oculto, no solo se sintió traicionado, sino defraudado. Una de las dos personas más importantes en su vida había roto el juramento de defender la Luz y la relación que lo unía con él. De pronto, sin poder evitarlo, se sintió, además, solo.

  Observar a Miguel alejarse hacia las tinieblas le pareció la visión más triste que vería jamás. Aún así la furia se superpuso por encima de todo y, lleno de ira, cogió su espada y se dispuso a crear su propia forma de vida como venganza. Partiendo de Neptuno dio con el planeta más caliente: Mercurio. Y allí besó la superficie con su espada y creo a los mercurianos. En el fondo, esta cultura es más hija de su espada que del propio Gabriel.

"—Así sea tu destino, hermano."
  A partir de ahí su única preocupación fue vencer a su hermano. No era como Zeraquiel, porque ella, aunque triste, volcaba todos sus sentimientos con los mortales e intentaba hacer el bien contrarrestando el mal de Miguel. Gabriel, por el contrario, se fue dejando caer, al igual que su hermano, en la Oscuridad. Con un rostro perpetuamente serio y ajeno a la vida, solo podía pensar en la persona que había amado y que ahora era su enemigo. Se alejó de todo y de todos, y se obcecó en su propia misión. 

  Para los ángeles fue como perder a un líder.

  Probablemente por esto los ángeles, con el paso del tiempo, se perdieron en su propia existencia y dejaron de ser tan gloriosos como lo habían sido antes.

  Las guerras que se sucedieron fueron crueles y Gabriel encabezaba todas. Sin embargo, pocas veces luchó contra su hermano. Al fin y al cabo, algo dentro de ellos seguía buscando el amor familiar que los unía, una pequeña debilidad que escondieron bajo todo aquel odio.


Zeraquiel

"Bella es la de los cabellos blancos y mirada serena. Observa cuánto ama.
Por las noches, si eres digno, verás el rastro blanco que sus alas van dejando.
Tus hijos estarán marcados por el don del ángel, jamás lo olvides."
Cuento popular de Ázara

  Zeraquiel fue la primera en salir del seno de la Luz, y fue la primera en poblar el espacio que la Vieja Bruja había creado. Se trata de una mujer alta y delgada, de cuerpo delicado, cuyo cabello es de un blanco puro y los ojos de un azul muy claro. Siempre fue la más tranquila de los tres, tan sosegada que su imagen más característica en los dibujos de los libros es con los ojos cerrados, como suspirando.

  Representa el cariño, la familia y el afecto por la vida. Por eso, cuando sus hermanos salieron tras ella, esta esperaba impaciente para fundirse en el primer abrazo que los uniría.

  Cuando Gabriel tuvo la idea de crear la vida, ella fue la primera en hacerlo, entusiasmada. Se cuentan muchas historias sobre cómo buscó un lugar donde dejar que sus criaturas morasen. Tardó mucho tiempo, indecisa, y durante un instante, dudó de si encontraría ese pálpito que le dijese que había llegado al lugar correcto. 

  Finalmente, logró encontrar un planeta frío y tan azul como sus ojos, y algo dentro de su pecho pareció encenderse. Su nombre, Neptuno.
"El planeta se sintió tan alegre de ser el elegido que le abrió un camino fácil en su mortal atmósfera para que pudiera entrar y así se pudieran unir. Allí puso su primera semilla, nacida de ella y del mismo planeta, una semilla única, diferente, nueva. Rezó a la Vieja Bruja para que naciera fuerte y sana, y con ella, muchas generaciones más."
  Esta fue su mayor creación. También fue la que, finalmente, desembocó la furia de Miguel y su consecuente Caída.

  Se cuentan muchas cosas de Neptuno, pero sin duda la más importante e interesante es la de sus hijos. A medida que el Universo iba siendo poblado, ella era la encargada de supervisar cada mundo y el crecimiento de cada cultura. Vigilaba desde los cielos como evolucionaban, e intentaba introducir en sus corazones un poco de cariño y amor, en busca de volverlos felices y ayudarlos a encontrar su Destino.

  En ocasiones se quedaba prendada de un mortal, ya fuera por su belleza o por lo que había en su corazón, y no podía evitar bajar en forma de mortal a consumar su emoción con el afortunado.

  Si era mujer, su propio poder le regalaba un ser al que cuidar y amar para que nunca se olvidara de ella. Si era hombre, ella misma criaba en su vientre al niño o niña. 

"El hombre se quedó prendado ante la visión de aquella bella muchacha, que parecía haber salido del cielo. Cuando ella se le acercó, se sintió vibrar, y finalmente, engatusado, se dejó hacer. Poco después de consumar su amor una fuerte luz salió del vientre de ella, y se tapó los ojos, cegado. Antes de darse cuenta, ella había desaparecido y un bebé se reía felizmente a su lado. Cuando se acercó y vio sus profundos ojos azules, se sintió afortunado por el gran regalo".

  Es curioso cómo estas cosas afectaron a algunos mundos. La Tierra fue la primera que visitó y la que, asiduamente, debido a la proximidad con sus criaturas, más observaba. Cuando los mortales empezaron a ser conscientes de algunas de las cosas que los rodeaban, vieron extraño que una mujer quedará encinta de la nada. Así empezaron los rumores, y, finalmente, algunas de las religiones.

  En algunos lugares es difícil ver a mortales con los ojos azules. Mientras que en la Tierra, por la gran cantidad y por el paso de los años, hay tantos que muchos son simples tataranietos que no descienden de forma pura de Zeraquiel, en otros son tan extraños que a veces se los ve como una amenaza o como todo lo contrario.


  Sin duda se hablará mucho de ella en algunas culturas. Porque, al fin y al cabo, ella es como la madre de todos, siempre pendiente.

jueves, 5 de enero de 2017

La Vieja Bruja

Ella es la guía de la guía,
La que te observa mientras dormitas,
La que lo sabe todo,
¡Que bienaventurados somos,
por vivir bajo la calidez
de su protección!

Antiguo rezo


  La Vieja Bruja es, sin duda, uno de los seres más extraños y menos entendidos de todo el Universo. Se habla de ella como si fuera conocida por todos, pero en realidad muy pocos han llegado a verla, a escucharla y a tratar con ella, sin contar a aquellos que sí lo hicieron pero jamás lo supieron. 
 
  Se mueve bajo las sombras de su Creador, protegida y oculta del resto, no por miedo, sino para no desestabilizar el curso del tiempo. Las cosas han de suceder de forma natural, y si no es así, ha de desencadenarlas de tal manera.

  Generalmente se la describe como una mujer de estatura media, esbelta en sus tiempos jóvenes, y algo rechoncha a medida que envejece. Tiene el cabello rizado y con mucho volumen, de un tono totalmente negro que se vuelve grisáceo con el paso del tiempo, lo que hacía de su rostro y mirada algo que pareciese vivir oculto y misterioso del resto del mundo. Vestía una capa azul oscuro que le tapaba la figura y la cabeza haciéndola irreconocible a distancia.

  Muchos se preguntan por qué se dice que los ángeles fueron los que crearon la vida a su imagen y semejanza si ya existía la Vieja Bruja con una forma humana. La realidad es que esta jamás fue su forma. Al inicio de todo, cuando todavía surgía del lago como un ente que acababa de despertar, no era más que una forma desigual en un lugar que no era nada. Ella misma creó el tiempo, y una vez lo hizo descubrió que podía ir y venir a su antojo en él. Se cree que este es el motivo por el que supo antes que nadie de la existencia de la vida, de donde cogió la idea para encontrar un aspecto fijo, sin embargo, uno de los grandes misterios es de quién decidió copiarlo.

  Entre otras cosas que hizo fue agarrar con fuerza el lago del que había surgido, y estirarlo tanto que formó una pequeña bola que los envolvió a ella y a la Oscuridad.
"Y agarró y estiró con tanta fuerza la cama que un día había sido el vientre del que había surgido, que se escuchó un fuerte desgarrón. El sonido hizo temblar el interior del pequeño nido que había formado, e hizo que este se extendiera y extendiera y extendiera, así por siempre jamás".

   En los libros angelicales así lo describen: el sonido fue el que impulsó que aquella diminuta bola creciera hasta lo que ahora conocemos como Universo o espacio, el hogar en el que todos vivimos. Además de este y del tiempo, también se le atribuye la creación del sonido.

  Y, por supuesto, el de la Luz.

  La Oscuridad, aún estando anonadado, se sentía sola, así que le pidió a la Vieja Bruja si podía regalarle alguien con el que vivir unida y en un perpetuo amor que rompiera su tristeza. Fue así como surgió la Luz, que respondió a su cariño con más cariño, y le regaló calor y color a su vida.

 
biz.